- En esta entrega del blog hablamos sobre las monedas conocidas como “resplandor”, con sus variedades, diseños, curiosidades y maneras de reconocerlas.
- Estas monedas fueron emisiones que se hicieron en México entre 1905 y 1945.
Tal vez, si estamos en el mundo de la numismática, reconocemos los resplandores como monedas muy importantes en nuestra historia; sin embargo, a menos que hayamos vivido antes de los años 50’s, es probable que nunca hayamos visto uno. Aquí, dejamos una guía por los resplandores mexicanos, con sus variedades, diseños, curiosidades y maneras de reconocerlos.
Vamos directo al asunto, pues los resplandores son las monedas que se acuñaron entre 1905 y 1945 en México. Su nombre se debe al diseño que tenían: un gorro frigio que simboliza la libertad, detrás del cual salen rayos de luz hacia todo el perímetro de la moneda. Este diseño no es exclusivo de las monedas de 1905 y 1945, y la diferencia es sutil.

Anteriormente, las monedas de la primera y segunda república también tenían un gorro frigio al centro y rayos de luz bastante grandes que llegaban a toda la moneda. Este diseño duró poco menos de un siglo, pues comenzaron a emitirse en 1823, justo después del breve reinado de Iturbide. Dichas monedas las hubo tanto en reales como en pesos, pues durante todo el siglo XIX México siguió con el sistema colonial y el nuevo sistema decimal. También, estas monedas tenían datos como las siglas del ensayador (por ejemplo, F.V.), así como la ley de plata (usualmente .903) y la marca de ceca, que en muchos casos era diferente a la típica “Mo.”, pues hubo otras Casas de Moneda en toda la república que acuñaban moneda.
Ahora, las monedas del resplandor contienen cambios importantes en el panorama de México. Uno de ellos es la acuñación exclusiva de la Casa de Moneda de México, así como la baja del contenido de plata en las monedas. Otro cambio fue el diseño. En lugar de que el gorro frigio con los rayos de luz estuviera al centro, ahora las monedas lo tenían en la parte de arriba y los rayos extendidos hacia la parte inferior de la moneda. Alrededor, hojas de olivo y roble y una grafila de dientes cuadrados. Al centro se establece el valor facial y la marca de ceca debajo de este. Por detrás, durante 1918 y 1919, estaba solamente el águila nacional de frente, volteando a la derecha con la leyenda “Estados Unidos Mexicanos”, ramas de olivo y roble, así como la misma grafila que en el anverso.
Ahora, para las monedas de 1920 en adelante, se introdujo un elemento adicional con la baja del contenido de plata. En el reverso, separado por la cabeza del águila, se coloca la nueva ley de plata de las monedas de un peso resplandor “0.720”. Este será un cambio importante en las monedas, pues poco a poco el contenido de metales preciosos (oro y plata) baja para dar paso a los metales actuales, como el aluminio, cobre, zinc, acero y níquel.
Los resplandores no solamente se produjeron en la denominación de 1 peso, también en los centavos. Sin embargo, este dato es un poco más complejo de explicar. Primero, el peso del resplandor tiene dos variedades y varios años: 1) la primera variedad es la de 1918 y 1919 y tiene una composición de plata ley .800; 2) la segunda variedad corresponde a las monedas entre 1920 y 1945, que tienen una ley .720, lo que se indica al reverso.
El centavo, por su parte, tiene diferentes denominaciones con el diseño del resplandor: 10, 20 y 50 centavos. El resplandor de 10 centavos original fue emitido entre 1905, tras la reforma monetaria, y 1914. Este tuvo un tamaño de 18 mm y una ley 800 de plata. Ahora, estos datos son importantes porque la moneda de 10 centavos de 1919, exclusivamente, tiene un tamaño de 15 mm y plata ley 800. Este contenido de plata lo distingue de sus sucesoras, las monedas que van de 1925 a 1935 y tienen un tamaño de 15 mm y plata ley .720. En estas últimas monedas, también se agrega la ley de la plata al reverso.
El segundo caso son los 20 centavos, con los cuales sucede algo similar. Primero se encuentran los 20 centavos de 1905 a 1914, que tienen una plata ley 800 y 22 mm de diámetro. A estos le siguen los 20 centavos de 1919, con 19 mm y plata 800. Finalmente, se emiten los 20 centavos en 19 mm, plata ley 720 y con una indicación de la ley de la plata al reverso. Cabe decir que algo extraño sucede con los 10 y 20 centavos, pues entre 1920 y 1935 conviven con otras monedas de la misma denominación, pero sin el mismo diseño del resplandor.

México. 50 Centavos (1918). Pieza de venta en Cenumex.
El último caso es el de los 50 centavos, que tiene 4 variedades. La primera se emite en 1905 y llega hasta 1918. Esta emisión tiene las siguientes características: tiene un diámetro de 3 cm y plata ley 800. Para mediados de 1918, el tamaño de las monedas se reduce a 2.7 cm, pero con la misma calidad de plata. Esta situación dura hasta 1919. En adelante, hasta 1945, tendrán el mismo tamaño y diseño, pero con plata 0.720. La única excepción es una moneda de 1935 con un contenido de plata muy bajo, de ley 0.420, y 27 mm de diámetro. De hecho, estas fueron de las monedas más emitidas de la época, con 70 millones de ellas circulando.
Ahora, en términos de precios y monedas raras podemos indicar varias. La más cara y exclusiva es el resplandor de un peso de 1918, que llega a costar alrededor de 50 mil pesos, por su baja acuñación, solo 3 millones de piezas. A esta moneda le sigue el peso resplandor de 1919, que supera los 30 mil pesos, aunque tiene acuñaciones más altas que se ubican en los 6 millones de piezas. Hay que tener en cuenta que las acuñaciones promedio rondaban los 20 y 30 millones de piezas, teniendo años extraordinarios con 50 y 70 millones (que se consideran piezas muy comunes).
En los 50 centavos, la joya de la corona está en 1908, que tuvo menos de 500 mil emisiones y su precio se puede ubicar en los 12 mil. En los 20 centavos, la moneda más cotizada es del año 1912, que tuvo apenas 625 mil acuñaciones, por lo que su precio se ubica alrededor de los 8 mil pesos. Para finalizar, los 10 centavos tienen su emisión más cara en 1912, con monedas que se ubican arriba de los 3 mil pesos, pues hay dos variantes dependiendo de si el “2” del año está más abajo o posicionado de manera correcta. Cabe decir que las emisiones son un poco más bajas que otros años, teniendo apenas 1 millón 300 mil ejemplares.
Otra cuestión interesante de los resplandores es que no todas se acuñaron en la Casa de Moneda de México. De algunos ejemplares se puede rastrear su producción hasta San Francisco, Denver, Filadelfia y Nueva Orleans, todas ellas ciudades de los Estados Unidos. Las monedas hechas en San Francisco, Denver y Filadelfia, fueron los 50 centavos de 1935. De los 70 millones, México apenas acuñó 10, dejando el resto a las tres casas de moneda estadounidenses. También Denver y San Francisco ayudaron, en más pequeñas partes, a acuñar la moneda de 50 centavos de 1906 y 1907, con 3.8 y 14. 8 millones, respectivamente. Finalmente, 5.4 millones de monedas de 20 centavos de 1907 (de un total de 9.4 millones de piezas) fueron acuñadas en la Casa de Moneda de Nueva Orleans.
Cabe decir que en muchas piezas es necesario revisar las letras y los números para encontrar variantes, por ejemplo, con números más debajo de lo usual, frases con curvaturas o incluso números más anchos. Todo ello hace de las monedas resplandor un tema muy interesante para estudiar. Y tú, ¿conoces algún otro dato interesante de los resplandores?… Recuerda que Cenumex es un espacio para toda la comunidad numismática, por lo que cualquier sugerencia, comentario o aporte es bien recibido.
Bibliografía
Harper, D. C. (Ed.). (2019). 2019 North American Coins & Prices. Krause Publications.
Luna, P. (2017). Monedas mexicanas del siglo XX acuñadas en casa de moneda extranjeras. El Dato Numismático de México. https://eldatonumismatico.com/monedas-mexicanas-acunadas-en-casas-de-moneda-foraneas/
