- Te has preguntado, ¿qué pasaba en el año de 1861?, y, ¿cuál era el costo de las cosas en este año?
- Investigamos en periódicos los acontecimientos que llenaban titulares, los anuncios y descuentos que atraían a la gente, así como las modas y avances de la época.
- Te sorprenderás con los precios y lo que podían comprar un par de monedas en 1861. Aquí no solo los reales eran ley, también los pesos, centavos y cuartillas.
Acontecimientos
1861 es un año lleno de efemérides en México. Un año complicado en la nación, tanto en su interior como con los países extranjeros. Todo el problema viene de las Guerras de Reforma, causadas por la Constitución promulgada en 1857. México se dividió en dos bandos, conservadores y liberales, alcanzando poco a poco una guerra sangrienta. La pregunta en estas épocas no solo era: ¿qué cambiar del régimen anterior (el provenido de la colonia española en México y que se quedó tras la independencia y el Primer Imperio)?, sino ¿cuál era la mejor manera de encaminar a México tanto política como económicamente? Leyes como la supresión de los fueros de la Iglesia, la libertad de culto y de imprenta, así como la desamortización de bienes, supusieron un encontronazo histórico. Pues bueno, todo termina en 1861, año en el que también Benito Juárez, del bando liberal, es declarado presidente constitucional de México.
Sin embargo, tras estos logros históricos, sucedía otra cosa tramada desde Europa. Juárez había decidido suspender momentáneamente el pago de la deuda externa, con el fin de recuperar un poco de impulso económico. Sin embargo, países como Isabel II (reina de España), Napoleón III (emperador de Francia) y Victoria (reina de Reino Unido e Irlanda) se impacientaron y decidieron intervenir militarmente en el país. Ya para diciembre del 61, España se adelantó al acuerdo y decidió desembarcar en el país, iniciando lo que culminaría con Francia ocupando el territorio más de lo estipulado y coronando a Maximiliano como emperador de México en 1864.

Algunos periódicos dan cuenta de todo ello. Por ejemplo, se lee en uno de ellos una felicitación al “Lic. Benito Juárez” con motivo de su “advenimiento al poder”. En otro lugar, se escribe sobre el futuro de la relación entre la Iglesia y el Estado, para terminar la portada con una noticia de un “hombre sospechoso” que se metió a una casa ajena, en la Calle de Palma. También, entre los acontecimientos, se recuentan a 7 hombres y 2 mujeres en la cárcel por robo, 3 hombres y 3 “mugeres” por una riña, así como una “muger por robo ratero” y otra “por ebria”.
Antes de entrar de lleno en los costos de las cosas y qué se podía pagar con algunos pesos, centavos, reales y cuartillas, hay que decir lo siguiente: 1861 es una época de transición entre el real y el peso. Si bien se utilizaba en mayor medida los reales, medios reales, cuartillas y tlacos (heredados de la colonia española), las grandes transacciones se realizaban con pesos, cada uno equivalente a la moneda de 8 reales.
Los Precios
El periódico “El Títere”, un periódico “joco-serio” establece que solo publicará los martes, jueves y sábados de cada semana y actualiza sus precios: por un ejemplar, el costo será una cuartilla, dos reales la docena de periódicos y dos pesos el ciento. También, se anuncia que frente al Callejón de la Polilla (lo que hoy es la Plaza de las Vizcaínas) se venden unas pastillas de cuatecomate con “buenos efectos” para la tos y la gripe en cajitas de 1, 2 y 4 reales.

En otro ejemplar del 17 de diciembre, se hace publicidad a las curiosas “óperas en miniatura”, que presumen la benevolencia y satisfacción del público que las ha ido a ver. En cartelera se encuentran La Traviata y Attila, de Verdi, a solamente 1 real la entrada general. Más arriba, la Fábrica de Cigarros de México anuncia la venta de papel para “encajillar cigarros” a 5 y medio reales el millar. La buena noticia es que con seis millares se imprimirá en grande el nombre del estanquillo, es decir, de tu tiendita.
Otros anuncios revelan las modas y avances de la época, tal como la publicidad del periódico “Siglo Diez y Nueve”. Aquí se anuncian retratos de daguerrotipo desde 4 reales hasta 3 pesos. A un lado, se cuenta que el dueño de la antigua pensión de caballos hizo una “gran reforma” de su establecimiento (para que los caballos tengan amplitud, aseo y cuidado), por lo cual ahora cobrará al mes 12 pesos por cada caballo a su cuidado (eso sí, por adelantado).

Cabe aludir al gran anuncio que pagó “Tintura Excelsior” y la “Peluquería de la Elegancia” en el periódico. Anuncian que, en tan solo dos horas para las mujeres y hora y media para los hombres, se tendrá el pelo marrón o negro según se quiera y por hasta tres meses de duración. También hacen gala de la aplicación de la tintura a domicilio (con un elegante gabinete particular) o en la peluquería, ubicada en la Calle de Plateros, número 8. Los precios van desde el peso, para una caja de tintura, hasta la aplicación para hombre en 5 pesos y para mujer en 8.
Y si estos precios te sorprenden, en el mismo periódico, se remata una casona en la Calle del Refugio en apenas 6,906 pesos y 79 centavos; imagínate cuando estipular los centavos en la compra de una casa era importante. Otra casa, en el antiguo Callejón de San Antonio, sale valuada en un total de 31 mil pesos y otra más modesta en apenas 2 mil. Así, te podrás imaginar el rango de precios de las propiedades en el año de 1861.

En el periódico “La Independencia” se anuncia un baile de máscaras con todas las amenidades: el teatro iluminado por lámparas de gas, una orquesta musical, bastoneros (para eso de la seguridad), alquiler de disfraces y hasta guardacapas para “las señoras”. Aquí, 8 entradas con todo incluido se encuentran en 16 pesos, 2 pesos la entrada sencilla y la entrada a galería, 4 centavos. Mientras tanto, “El Monitor” gusta de colocar los precios de objetos rematados, como un “sillón Luis XVI” a tan solo 25 pesos, aparadores color rosa a 60 pesos y sillas de mesa a 6 pesos cada una.
Finalmente, hicimos una búsqueda en el periódico “El pájaro verde”, donde se halla el anuncio de la Mercería de la Bella Unión, un nuevo establecimiento abierto por un recién llegado de Europa y ubicado ahí entre La Palma y el Refugio (hoy la Calle de la Palma y 16 de Septiembre). Se dice que aquí se vende el surtido más variado y elegante entre todas las mercerías de la ciudad, escogido de las mejores fábricas de Francia, Inglaterra y Alemania. Ya para el año de 1868, presumen ser la mercería más grande del mundo. Pero vamos al precio: la decena de botones para vestido costaba 1 real, así como un solo jabón con olor. A 1 real también se encuentra el par de mancuernas. Las camisas, sorprendentemente, cuestan más que los calzoncillos, pues las camisas de abrigo estaban a 6 reales y las finas a 10; los calzoncillos, por su parte, a 12 reales cada uno. Para el decoro y el arreglo, se encuentran “pulseras de cuentas de colores para señora” a 4 reales el par y los “nuevos aretes Victoria de cuentas de colores” a 3 y 4 reales el par. Finalmente, los calcetines están a 1 real y medio y hasta 3 reales el par.
Bibliografía
Consultado en la Hemeroteca Digital de México, en febrero de 2026. Periódicos de 1861: “El Pájaro Verde”, “El Monitor”, “La Independencia”, “Siglo Diez y Nueve” y “El Títere”.
