Más Allá de las Monedas y Billetes: la Numismática desde Afuera

  •  Las moneda y billetes no constituyen la única parte de la numismática.
  • A lo largo de este artículo, exploraremos otras partes de la numismática, así como su conexión con la vida cotidiana.
  • Entonces nos acercaremos a los bonos, acciones, al arte, la cultura popular, la ciudad y el chisme.

Los billetes y monedas no constituyen todo el universo de la numismática. Más allá de ellos encontramos otros universos igual de grandes, como los bonos, las acciones, las medallas, fichas, tokens, títulos valor y otros objetos “monetiformes” (es decir, que no tienen valor legal). En ellos se hallan documentos de especial importancia en la historia de la humanidad, como las monedas Rai, las piedras circulares con agujeros en medio que pueden pesar hasta 4 toneladas y se han encontrado en algunas islas del océano pacífico.

Sin embargo, más allá del terreno de la numismática, encontramos otro tipo de relaciones entre las monedas y lo que podría mal llamarse la vida real. Las influencias de ambos no solamente se encuentran en las artes o en los rumores alrededor de ellas (como hemos visto), también intervienen en los espacios que ocupamos todos los días y nuestra cultura (incluyendo gestos, ritos o expresiones). De este modo, pretendemos explorar el universo de la numismática yendo más allá de él, para regresar con una mirada distinta a las piezas que guardamos, vemos e intercambiamos todos los días.

Bonos y acciones

México. Bono del Estado de Durango (1910).

La escripofilia, palabra derivada de scriptus (escrito) y philia (amistad), es la disciplina encargada del estudio de los bonos y acciones. Un bono es un instrumento de deuda emitido por el Estado para financiarse. En este sentido, quien compra un bono presta dinero que será devuelto en un mediano o largo plazo y con intereses. En su materialidad, los bonos tienen una gran similitud con los billetes, pues se elaboran con papeles especiales y elementos de seguridad que previenen de la falsificación. Además, contienen grabados similares a los billetes, aunque usualmente con mayores dimensiones. En México, la utilización de los bonos se remonta a la época de la colonia española, cuando en 1780 Carlos III emite los “vales reales” para recaudar dinero y financiar sus guerras. En específico, se emitieron debido al déficit de hacienda de la monarquía española gracias a la costosa intervención en la guerra de independencia de los Estados Unidos, al enfrentarse al poderío británico. Como dato curioso, estos vales tenían intereses del 4% anual y un plazo de alrededor de 20 años para devolverse el préstamo. También se cuenta que los bonos podían utilizarse en transacciones del día a día, aunque no todos los comerciantes los aceptaban.

México. Acción de la Compañía Petrolera “La Internacional” (1916).

Las acciones, por otro lado, representan la participación en las propiedades de una empresa. Se cuenta entre los expertos que desde la Edad de Bronce existía el concepto de participación en una actividad económica. Sin embargo, en su acepción actual, se originan en Ámsterdam, cuando se crea la Casa de Bolsa en 1602 por la iniciativa de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales para tener mayores inversores, financiar sus viajes comerciales y distribuir el riesgo que ello implicaba. Así, la bolsa de Ámsterdam fue, por un tiempo, el lugar exclusivo de esta Compañía (una de las mayores de la historia) para realizar sus compra-ventas bursátiles.

En la cultura popular

En la cultura popular, la moneda está en frases como “ya me cayó el 20”, la alusión a la cara o cruz en los típicos “volados”, “No traigo ni un quinto” o la referencia a los “teporochos”. La frase “me cayó el 20” de hecho tiene sus orígenes en las ya casi extintas cabinas telefónicas. Aquí, se utilizaba una moneda de 20 centavos para realizar una llamada. Al ingresar la moneda no “caía” inmediatamente sino hasta que la otra persona contestara. Por ello, se podía aludir a que todavía no caía el 20 (aún no contestaba) o que ya cayera el 20 (la otra persona ya está contestando el teléfono). Poco a poco la frase también pasó a significar el darse cuenta de algo de manera repentina.

México. 20 Centavos “Teotihuacán” (1955).

Por otro lado, “no tengo ni un quinto” proviene de una moneda que ya cayó en desuso: los cinco centavos. Al ser la moneda con más baja denominación, la frase quiere dar a entender que no se tiene dinero, ni siquiera lo más mínimo. Esto también tiene que ver con el nombre que se les daba a las monedas de 5 centavos a inicios del siglo XX, los “quintos”. Finalmente, el teporocho, créanlo o no, tiene su origen en las monedas. Y es que antes se vendían tés de canela o limón e infusiones de naranja, pero con toque especial, un piquete o, en otras palabras, un poco de alcohol. Estos tés se vendían por ocho centavos. Con el tiempo, el té por ocho se fue convirtiendo en teporocho y designa actualmente a la persona que consume continuamente alcohol a tal grado que vive en situación de calle. Otro dato, un poco más conocido son los peseros, como se les denomina a los camiones del transporte público por su costo de un peso en tiempos pasados.

Arte

En las artes, se puede hablar desde varios lugares sobre la numismática. Un tema interesante es ver las referencias artísticas que inspiraron a los diseños de los billetes y monedas. Un ejemplo es el billete de 2 pesos del Gobierno Provisional de México que tiene la escultura de Cristóbal Colón realizada por Charles Cordier y erigida en 1877 en la antigua glorieta a Colón, sobre Reforma. Ese mismo billete también tiene una pintura de 1875 titulada El Senado Tlaxcalteca y creada por Rodrigo Gutiérrez.

Ejemplos más son las obras arquitectónicas que se encuentran entre los primeros billetes del Banco de México, así como diferentes piezas arqueológicas. Edificios tan emblemáticos como la columna del ángel de la independencia, el castillo de Chapultepec, el edificio del Banco de México, palacio nacional, el palacio de minería y Chichén Itzá hacen su aparición en todas denominaciones. También el calendario mexica, la escultura de Coyolxauhqui o la cabeza olmeca han su aparición en monedas y billetes nacionales.

México. Billete de 500 Pesos emitidos entre 1981 y 1984.

Otro aspecto amplio son las obras de arte actuales que se han construido con base en monedas aún en circulación. Entre los artistas mexicanos que tienen acercamientos de este tipo se encuentra Gabriel Orozco, Tania Pérez Córdova, Gabriel de la Mora, Marek Wolfryd, por mencionar solo algunos. En el caso de Tania Pérez Córdova, se parte de recrear la moneda mediante métodos poco convencionales. En Holy Drunk se hace el molde de una moneda de 10 pesos y sobre el cual se vacía el metal producto de derretir las tapas de las cevezas. Aquí, las preguntas son: ¿sigue siendo la misma moneda que dio forma al molde?, ¿cómo se refleja el cambio y el desgaste de la moneda?, o, ¿por qué solo ciertos materiales hacen válidas a las monedas? Otro acercamiento poco convencional es el de Marek Wolfryd, quien elabora Sentimientos económicos, una instalación donde la pieza principal es una moneda de 3 nuevos pesos de casi metro y medio de diámetro. Alrededor, se colocan pilas de globos dorados, de esos que se dan en los cumpleaños y tienen la forma de letras, un Labubu plateado y hasta galletas de la fortuna con ideas sobre economía. En ello, se intenta relacionar a la moneda con los sistemas de comercio global, el consumismo y hasta los lenguajes que imperan desde el ámbito financiero.

Un acercamiento más usual es el de Gabriel de Mora, quien tienen obras llamadas Monedas mal acuñadas, una de las cuales expuso recientemente en el Museo Jumex. Encontramos algunos pesos tepalcates o los mil pesos de Sor Juana con un diseño descentrado en el cospel o incluso un diseño que une a dos cospeles. En palabras del artista, explora los actos de corrupción por los que las monedas con errores llegan a los coleccionistas, pues usualmente estas vuelven a ser fundidas.

La ciudad

La ciudad no da un paso atrás y también ha acogido a la moneda mexicana en los espacios públicos. Un gran ejemplo son las típicas bancas verdes y negras de los parques, las cuales tienen medallones con el escudo mexicano, tal y como los reversos de las monedas, incluso en forma circular. Además, contienen en la parte de hasta arriba el ya conocido resplandor, por lo que su cercanía con la moneda está más que dada. Así que ya sabes identificar la “moneda” en estas bancas de origen porfiriano cada vez que vayas a algún parque mexicano. Tampoco es raro encontrar monedas en partes de la acera, ya tragadas por el concreto y a la vista de todo el mundo. Se colocan para adornar y hasta para confundir al más avaro que, para su mala suerte, no puede recoger la moneda del suelo.

El chisme

La moneda también se encuentra en boca de todos y prueba de ello son los chismes que se han hecho alrededor de algunas piezas. El más famoso chisme involucra al billete de 5 pesos emitido entre 1925 y 1970 con la figura de una gitana en el anverso. El rumor que se corrió es que la muchacha se trataba de Gloria Faure, una actriz catalana quien era amante del secretario de Hacienda de aquellos tiempos, Alberto Pani, y quien acompañaba al señor hasta en sus visitas diplomáticas por Estados Unidos. Se dice que gracias a estas visitas diplomáticas por Estados Unidos con Gloria Faure, el gobierno del país vecino pensó que Pani hacia trata de blancas. Por esta razón se investigó su persona y casi se caen algunos tratos comerciales muy importantes, así como su trabajo en la secretaría. Se cuenta que, como burla a los estadounidenses, mandó a colocar la foto de Gloria Faure en los billetes, pues estos se imprimían en Nueva York.

México. Billete de 5 Pesos emitido por el Banco Nacional de México en 1905.

Otro de los chismes involucra al Banco Nacional de México, lo que hoy es Banamex. Se cuenta que sus billetes, emitidos entre 1885 y 1913, tenían la misma foto de una muchacha debido a que el entonces director del banco estuvo enamorado de Manuela García-Teruel y Manso. Lo curioso es que las malas lenguas dicen que ella rechazó al director y, por esta razón, fue a robarle una foto suya hasta su casa. Entonces, si él no la podía tener, entonces todo México la vería y tendría entre sus manos, como sostienen algunos expertos.

Recuerda que el blog de Cenumex es parte de la comunidad numismática, por lo que cualquier sugerencia, comentario o artículo es recibido…


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