- ¿Por qué las monedas se llaman como se llaman?
- ¿Qué otras denominaciones existen en Latinoamérica?
- ¿Cómo es que pasamos del real a los quetzales, pesos, soles, colones, bolívares y hasta dólares?
- Estas son algunas preguntas que contestaremos en este artículo.
Ya todos conocemos, tal vez por los posts de este blog o por cuenta propia, de la historia de la moneda de México. En esta historia se pasó desde el cacao, el jade, las tajaderas, el oro y las mantas de lana (como especies de dinero) hasta el real y, poco a poco, el peso. En esta transición, aparece el oro, plata y cobre como metales por excelencia para el comercio, con un sistema basado en reales, escudos y tlacos para luego introducirse el papel moneda y ya con Juárez y Maximiliano el actual sistema con los pesos y centavos. La historia la culmina el nacimiento del Banco de México, una entidad cuya función es la emisión del dinero a nivel nacional
Sin embargo, poco sabemos de lo que pasó con otros países de nuestro continente tras la partida de los españoles, cómo los reales devinieron en los quetzales, pesos, soles, colones, bolívares y hasta dólares. Por eso en este post exploramos las monedas latinoamericanas y su cambio tras las independencias de cada país, comenzando, claro, por un contexto general de la moneda bajo el dominio español y las casas de moneda importantes en la época. En este recorrido se hablará de países como Chile, Perú, Venezuela y Guatemala.
A la llegada europea…
A la llegada a América, los europeos se encontraron con varios objetos que rememoran el uso de la moneda. En el caso de México, el cacao, las tajaderas, el jade, el oro y la lana; en la zona maya, las plumas de quetzal, sal, obsidiana, jade y cacao; en la cultura inca, la hoja de coca, el ají, el mullu (cochas de molusco marino de color rojizo) y las hachas de cobre (muy similares a las tajaderas); en lo que hoy es Venezuela se utilizó la quiripa (un tipo de concha de mar); y en América del Norte se utilizaron los wampum, que eran ristras o collares de varios tipos de cochas marinas.

La situación cambió radicalmente con la inauguración de las casas de moneda en América, la primera de ellas la Ceca de México (en 1535). Otros sitios conquistados por los españoles tiempo después que México también fueron abriendo sus casas de Moneda y entre las más importantes se encontraba la Casa de Moneda de Lima (1565) y la Casa de Moneda de Potosí (1572). De hecho, y por mucho tiempo, estas fueron las tres únicas casas de moneda operantes en todo el continente. Aquí, se realizaron monedas de plata y de oro a puro golpe de martillo: macuquinas, como se le denominó a la moneda hecha a mano, por la palabra en quechua maqaykuna, que quiere decir “golpeadas”. Luego, se implementaron otros tipos de acuñación, aunque las denominaciones permanecieron: los reales (plata) y escudos (oro). Se conoce también que la mayoría de los lugares ocupaban fichas y monedas de menor valor para las transacciones diarias, usualmente de cobre. Sin embargo, tras la ola de independencias en América Latina, desde 1809 y hasta 1824, las monedas comenzaron a tener la identidad de cada pueblo, contando con un nombre propio, reflejo del cambio histórico.
Perú
Un caso bastante peculiar es la historia de la moneda en Perú. Tras la guerra de independencia, iniciada en 1821, se decidió incluir el escudo en las monedas como símbolo del cambio de administración, un primer cambio más que necesario. Sin embargo, la moneda boliviana, utilizada también en el territorio, la llego a desplazar por tener un más alto contenido de plata. Así, se dejó de utilizar el real peruano, para adoptar la moneda producida por la Casa de Moneda de Potosí. A raíz de ello, ya para 1863, la moneda de Perú toma nueva fuerza al cambiar al sistema métrico e introducir lo que sería el “sol”.

El “sol”, que toma su nombre del sólido bizantino y de la deidad inca del sol, fueron hechas inicialmente en oro para luego producirse en plata, cobre, cuproníquel, latón, zinc y bronce de aluminio. Este hecho no evitó que primero el sol fuera denominado como “sol de plata” y luego, para 1931 “sol de oro”, a pesar de estar hechos de un material muy diferente y menos valioso. El sol de oro tuvo su última acuñación en 1985, dando paso al inti, moneda que se devaluó tremendamente hasta que el 1991 se introdujo el “nuevo sol”, equivalente a nada menos que un millón de intis (y aquí nos quejamos del rebaje de tres ceros a la moneda).
Guatemala
Guatemala tuvo también varias conversiones a lo largo de su historia, la cual comienza, como todas, con los reales. Esta denominación duró tras la separación de España, pero también al formar la República del Centro de América y la Federación de Estados Centroamericanos. Sin embargo, cuando Guatemala se hizo una república independiente, la misma cercanía con México y la influencia de las ideas de su época hicieron que se adoptaran los pesos junto con el sistema decimal. El cambio fuerte vino en 1925 con la ley monetaria en la que se garantizaría que la moneda fuera de oro y el billete pudiera ser convertible. Así, se adoptó el “quetzal”, que sería equivalente a un dólar americano. Por esta razón, la ley monetaria, es por lo que también se crea un banco nacional. Resta decir que el quetzal, por el tipo de cambio de la época en la que surgió, equivalió a 60 pesos antiguos.

Venezuela
La historia de la moneda de Venezuela comienza con un hecho curioso: los españoles, al no contar con moneda, utilizaron las perlas, que fueron el primer medio de pago con un respaldo en la ley. Esta situación, comenzada en 1589, se prolongo hasta el primer cuarto del siglo XVII, cuando se comenzaron a enviar las monedas macuquinas desde la Ciudad de México. Tras las acciones del “libertador de América”, Simón Bolívar, con lo cual Venezuela, Ecuador, Colombia y Panamá obtuvieron su independencia, los reales se seguían utilizando como la única denominación. Además, se utilizaban los pesos, que valían alrededor de 10 reales.
Sin embargo, para 1871, los pesos y reales se sustituyeron por el “venezolano”, producidos en oro y que evitaban que hubiera varios tipos de moneda en el país, incluso que no eran de curso legal o eran extranjeras. Sin embargo, el venezolano duró poco, pues esta moneda se reemplazó con el actual “bolívar”, existente de 1879, y que contiene la imagen del libertador de América y el escudo de Venezuela. A pesar de todo, el bolívar también ha tenido varios cambios: tras las constantes devaluaciones de la moneda venezolana, se han tenido que quitar ceros a la moneda. Primero, en 2007 se quitaron tres ceros y la moneda se denominó “bolívar fuerte”. Luego, en 2018 se quitaron 5 ceros a la moneda y la moneda se denominó “bolívar soberano”. Finalmente, en 2021 se le llamó “bolívar digital” (a pesar de no ser una moneda virtual) al bolívar soberano menos 6 ceros más. Sin embargo, la denominación sigue siendo el bolívar. Aquí, cabe decir que se le han quitado en total 14 ceros a la moneda de Venezuela, es decir, un bolívar de 2007 es equivalente a 100 billones de bolívares actuales.
Chile

Chile, finalmente, no solamente ha tenido el actual peso, sino también otros nombres para su moneda. La primera consideración es que, tras la independencia de 1817, Chile empezó a acuñar los pesos con un obelisco y con un volcán haciendo erupción. Ya para 1851 se comenzó a emplear el sistema decimal, en el cual reaparece el escudo, el doblón, el peso, el centavo y hace su aparición el cóndor. Estas monedas las había en oro (escudo, doblón y cóndor) y en plata (peso y centavo). Es curioso que las monedas chilenas también tienen apodos, entre ellos el peso paloma, con la imagen de un cóndor nada imponente, y el peso pechugón, ya te imaginarás como estaba la imagen del cóndor. Por otro lado, poco a poco y tras la introducción de un banco nacional, el sistema monetario se fue homologando a dos denominaciones: los pesos y los centavos. Por ejemplo, la denominación de “un cóndor” llegó a valer 10 pesos en 1925, mientras que, tras la desaparición del escudo en 1960, éste podía ser convertido en 1,000 pesos.
Y tú, ¿conoces otras historias de las monedas latinoamericanas? Recuerda que el espacio del blog es un lugar abierto a la comunidad numismática, por lo que son bienvenidas las contribuciones, comentarios, quejas, sugerencias y artículos.
Bibliografía
¿Desde cuándo el peso es la moneda nacional? (2021). Comisión para el Mercado Financiero. https://www.cmfchile.cl/educa/621/w3-article-27157.html
Contreras Carranza, C. (2020). Historia de la Moneda en el Perú. Instituto de Investigaciones Peruanas [IEP]. https://www.bcrp.gob.pe/docs/Publicaciones/libros/2020/historia-de-la-moneda-en-el-peru.pdf
De la quiripa al soberano. (2018). Banco Central de Venezuela. https://www.bcv.org.ve/system/files/archivos-descargables/folleto_de_la_quiripa_al_soberano.pdf
El origen de la moneda en el Perú. (2021). Banco central de reserva del Perú. https://www.bcrp.gob.pe/docs/Proyeccion-Institucional/Museo/aprende/2021/la-otra-cara-de-la-moneda/cartilla-2.pdf
Ibáñez Artica, M. (2011). El Wampum, la moneda de los indios de Norteamérica. Eco Filatélico y Numismático, 67(1201), 44-45. https://numisarchives.blogspot.com/2015/08/el-wampum-la-moneda-de-los-indios-de.html
López, J. (2023). Historia de la Moneda en Venezuela: Desde el Trueque hasta Hoy. Universidad Católica de Táchira. https://www.studocu.com/latam/document/universidad-catolica-del-tachira/instituciones-financieras/historia-de-la-moneda-venezolana/36914479
Reseña histórica de la moneda de Guatemala. (2022). Banco de Guatemala. https://banguat.gob.gt/page/resena-historica-de-la-moneda-de-guatemala-0
Un quetzal, una moneda, un siglo. (2024). Banco de Guatemala. https://banguat.gob.gt/sites/default/files/banguat/Publica/libros/UnQuetzal-UnaMoneda-UnSiglo.pdf
